MISIÓN

Somos una empresa social con un modelo de intervención temprana integral y coordinado dirigido a niños entre cero y tres años de edad, que presenten o estén en riesgo de presentar deficiencias en su desarrollo por prematurez, u otras alteraciones durante el embarazo, en el nacimiento y en los primeros meses de vida. Trabajamos en alianza con otras organizaciones publicas y privadas en los sectores de salud, educación y del sector social para asegurar una primera infancia de calidad y contribuir al cumplimiento de uno de los objetivos de Desarrollo Sostenible (Objetivo 4. Educación de Calidad)

VISIÓN

Ampliar la cobertura, en nuestro Centro y a través de alianzas, para llegar a más niños y niñas de diversas condiciones socioeconómica. Para el año 2028 queremos haber podido atender a 3.000 niños. Convertirnos en un referente en la prevención oportuna de alteraciones en el desarrollo y demostrarle a padres, cuidadores, profesionales, y empresa privada la urgencia de actuar oportunamente. Incidir en política pública y ayudar en la construcción de un sistema que promueva la prevención oportuna de alteraciones en el desarrollo para lograr el acceso, la permanencia y la promoción de estos niños en la vida escolar.

VALORES

  • Individualidad: Tratamos cada caso individualmente respetando sus antecedentes, su entorno familiar, sus fortalezas y debilidades.

 

  • Integralidad: El desarrollo cerebral ocurre de manear integral. Ninguna de las áreas de desarrollo trabaja aisladamente. El Método de Simultaneidad Kaiku tiene en cuenta la conexión que hay entre las áreas y las trabaja simultáneamente para tener resultados más efectivos.

 

  • Responsabilidad: Todos los profesionales son conscientes del gran compromiso social que tienen, no solamente con el niño, sino también con su familia y con la sociedad en general. De la calidad del apoyo que las familias reciban en estos tres primeros años depende la calidad de individuos que contribuirán positivamente a la sociedad.
  • La familia en el centro: El equipo entiende la necesidad de acompañar y empoderar a la familia como un elemento fundamental en cada etapa del proceso. Estamos seguros que las diferentes áreas del desarrollo tienen como base la emoción del niño que en estos primeros años, está en construcción y depende de las habilidades de los padres y cuidadores, para enseñarle como modularse ante las diferentes situaciones.

 

  • Calidad: El programa Cero a Tres entiende la calidad como un conjunto de condiciones necesarias para que el tratamiento sea efectivo. Se centra en la emocionalidad del niño y en las interacciones con sus padres o adulto a cargo durante la etapa que dure el tratamiento. Cero a Tres cree en la evidencia que ha mostrado el abordaje transdisciplinario en un mismo logar.

 

  • Profesionalismo: De la calidad profesional de nuestro equipo también depende la efectividad del tratamiento. El profesionalismo esta dado no sólo por sus capacidades y habilidades técnicas, sino también por la calidad de las relaciones que logren entablar con el núcleo familiar.

HISTORIA

En el año 2011 surge Cero a Tres Desarrollo como una iniciativa de dos familias que unieron el conocimiento y la necesidad para dar vida a una opción. Luego de su diagnóstico, la familia de Matías Zárate busca el apoyo de la Fonoaudiológa Marlen Castellanos, que con su experiencia en remediación y su intención por desarrollar un programa de intervención temprana se une con la familia Zárate para darle vida a un lugar que brinde la posibilidad de un tratamiento integral, de calidad, todo en un solo lugar. Las terapias que Matías requería incluían fisioterapia, fonoaudiología, y terapia ocupacional con el fin generar nuevas conexiones cerebrales. Esto implicaba que Matías asistiera a terapias en diferentes partes de la ciudad y sin una uniformidad en el tratamiento, pues se tenían criterios diferentes según las terapeutas. Así mismo, el traslado para los padres era dispendioso y costoso. Toda la estimulación y terapias que Matías pudiera recibir durante sus primeros tres años de vida serían determinantes para mejorar su funcionalidad y desarrollar su máximo potencial.

El Centro se crea y Matías comienza su proceso de rehabilitación. Así, se le da vida a un modelo de abordaje diferente con resultados evidentes y la familia Zárate comienza a patrocinar el tratamiento de otros niños con riesgo de presentar problemas en el desarrollo pero sin los recursos para el tratamiento. Al ser testigos de la necesidad de muchas familias en circunstancias similares, esta labor social de la familia Zárate crece y en el 2018 se toma la decisión de convertir Cero a Tres en una Fundación sin ánimo de lucro lo que le da la oportunidad de llegar a mas niños e incrementar su impacto.

¿Por qué una empresa social?

Queremos incrementar nuestro alcance y llegar a mas niños. Como empresa social buscamos ser sostenibles en el tiempo e innovadores, al mismo tiempo que aseguramos un impacto social real.

Cero a Tres – El Centro de Desarrollo Infantil

A través de un modelo económico que permita la sostenibilidad en el tiempo de nuestra fundación, El Centro nos permite ofrecer una atención mixta: atendemos a familias que tienen la capacidad de pagar el tratamiento, y esto nos da la posibilidad de unir esfuerzos con nuestros padrinos para ofrecer el tratamiento a familias con capacidad limitada.

Cero a Tres – Unidad Móvil

Es una propuesta innovadora para aumentar nuestro impacto. A través de alianzas, con otras organizaciones que atienden a la primera infancia, unimos esfuerzos y llegamos a niños que necesitan de una intervención temprana para mejorar las condiciones de su desarrollo.